Concierto de la sinfónica

Ayer fui al concierto de la Orquesta Sinfónica de Euskadi. Un programa fantástico. Beethoven y Ravel. Fue soberbio. Primero la obertura de Fidelio. Bien. Después una obra de Ravel que escribió para un pianista que perdió el brazo derecho en la primera guerra mundial, hermano del filosofo Wittgenstein. Maravilloso. Y una cosa más. El pianista [...]